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Cuerpo y bienestar

Una mañana atenta, sin despertarte a las cinco

[email protected] · · 6 min de lectura

No hace falta madrugar a las cinco

Hace falta un orden pequeño: agua, luz, un desayuno que no se come de pie.

Diez minutos sin pantalla

El resto del día puede esperar. Esta franja no.

Si la mañana se tuerce

Un solo gesto cuenta. El café, la ventana, volver.

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